DGIRE

Biblioteca

La información aquí contenida está dirigida principalmente a los bibliotecarios del Sistema Incorporado (SI), en su función de responsables de la gestión de las bibliotecas universitarias, así como a los Directores Técnicos, profesores y autoridades de las instituciones incorporadas. Esta información es una referencia para la supervisión académica, ya que permite que las instituciones retomen la información aquí contenida, así como orientar a los responsables del servicio bibliotecario del SI. Se espera que con la información que se presenta, el personal responsable de la gestión de las bibliotecas cuente con elementos que apoyen tanto la selección, adquisición y organización de colecciones, así como la organización de los servicios para la evaluación permanente; la elaboración del reglamento y la implementación de actividades de difusión, entre otros.

Originalmente el término "biblioteca" deriva de las palabras griegas biblion = libro y theke = caja, que equivaldría a "depósito de libros".

Una definición muy completa de biblioteca, la proporciona María de Luz Arguinzóniz (1):

"... este vocablo se aplica a la institución dedicada no sólo a conservar, sino también a difundir en forma dinámica los conocimientos en beneficio de un conjunto de seres humanos". "Por extensión, este término se aplica también a una colección más o menos selecta y numerosa de libros catalogados y clasificados de acuerdo con un sistema determinado y que se han puesto a disposición de los lectores, de manera que los conocimientos contenidos en dichos libros puedan ser difundidos y aprovechados".

Esta definición de 1980 sigue vigente, sin dejar de considerar la introducción de la tecnología actual, como son internet y los soportes de información en medios electrónicos.

(1) Arguinzóniz, María de la Luz. Guía de la biblioteca: funciones y actividades. México : Trillas, 1980. p. 29.

Existen diferentes tipos de bibliotecas: nacional, pública, infantil, especializada, escolar y universitaria, donde el tipo estará determinado por los objetivos establecidos y dependiendo de éstos serán los usuarios, la colección y los servicios de cada biblioteca.

La biblioteca universitaria

En términos generales, se define a la biblioteca universitaria como la organización que apoya bibliográficamente los objetivos de una institución educativa, que son la docencia, la investigación y extensión de la cultura.

Objetivo

El objetivo primordial de la biblioteca universitaria es facilitar el estudio y la investigación a los miembros de la comunidad, mediante instalaciones, colecciones, servicios y personal idóneos a la comunidad.

"La biblioteca es el corazón de la universidad; ningún otro elemento está tan estrechamente relacionado con la calidad de la educación superior..." (2)

(2) Cartter , Allan M. "An assessment of quality in graduate education". Washington, D.C. : American Council on Education, 1966, p. 114. En: Normas para bibliotecas universitarias. México : UNAM-DGB, 1980. p. 8.

La gestión o planeación de una biblioteca, permite fijar a futuro objetivos acordes con la institución de que se trate, en este caso una institución de enseñanza, para organizar adecuadamente los recursos disponibles (personal, espacio, acervos) y establecer servicios adecuados.

La biblioteca universitaria tiene su razón de ser como instrumento de apoyo bibliográfico al proceso enseñanza aprendizaje de una institución determinada, en función del plan y programas de estudio que se lleven a cabo.


Consideraciones generales sobre la planeación:

Para promover el desarrollo de las bibliotecas universitarias, deben tomarse en cuenta algunas características que brinden apoyo a las funciones y objetivos de la institución:

  • Contar con una colección que responda al currículo de la institución que atiende y que esté organizada de acuerdo con herramientas de organización bibliográfica de amplio uso.

  • Contar con catálogos que permitan el fácil acceso a los materiales.

  • Que sus usuarios cuenten con libre acceso a los recursos informativos.

  • Promover el uso óptimo de la biblioteca y de sus herramientas de organización y acceso como catálogos, obras de consulta, bibliografías, bases de datos, etc.

  • Contar con personal formado y capacitado adecuadamente para proporcionar servicios bibliotecario.

 

Los elementos mínimos que deben existir en una biblioteca universitaria son:

  • Espacio físico propio y suficiente en el cual ofrecer el servicio y que, a su vez, contenga la gran mayoría de recursos de información con que cuente la escuela, de manera que estén centralizados y no dispersos en otras áreas del recinto.

  • Servicio bibliotecario en suficiente número de horas y en horario continuo para atender a alumnos y profesores.

  • El responsable principal, idóneamente, debe tener estudios profesionales en bibliotecología; si esto no es posible, deberá contar con los respectivos cursos de capacitación. En cualquier caso, su dedicación a la biblioteca deberá ser, deseablemente, exclusiva y de tiempo completo, pues mantener un manejo óptimo implica un considerable esfuerzo, si es que se persigue un servicio profesional.

 

Cuidando estos elementos, el bibliotecario se constituirá en apoyo efectivo al:

  • Ser un taller de investigación continua y centro de recursos.

  • Fomentar el hábito investigador, principalmente cuando el profesor exija una tarea determinada

  • Preparar a los usuarios en el uso de otras bibliotecas y centros de información.

  • Promover el manejo de obras de consulta como diccionarios, enciclopedias, atlas, bibliografías, entre otros.

  • Complementar y enriquecer el aprendizaje, ofreciendo al usuario diversas fuentes de información, diferentes a los libros de texto.

  • Reunir materiales de distinto formato para ser utilizados en diferentes asignaturas (publicaciones periódicas, videocasetes, cd-rom, dvd).

  • Fomentar el trabajo individual o grupal

Parte del éxito de la biblioteca reside en contar con un número mínimo de títulos y volúmenes de libros, revistas y otros formatos que se deben ir incrementando paulatinamente; también deben integrarse materiales que propicien la investigación y la difusión de la cultura entre los usuarios, para ir más allá de los requerimientos del cumplimiento del plan de estudios. Para consultar la normatividad sobre la cantidad de materiales que debe contener una biblioteca escolar y universitaria, consulte la sección Normatividad.

La colección de la biblioteca puede estar constituida por los siguientes tipos de materiales:

  • Libros de ficción y no ficción,
  • Obras de consulta,
  • Publicaciones periódicas: revistas y diarios,
  • Documentos oficiales,
  • Documentos impresos de breve extensión: recortes de diarios, artículos de revistas, folletos,
  • Dossiers: antologías sobre un tema determinado,
  • Multimedia: videocasetes, audiocasetes, cd-rom, dvd, archivos de 3.5 mm,
  • Imágenes fijas: fotos, carteles, mapas, dibujos, ilustraciones,
  • Objetos tridimensionales: maquetas, globos terráqueos, modelos anatómicos, colecciones edafológicas o de seres vivos, juegos didácticos, etc.,
  • Archivos de computadora y ediciones de electrónicas: cd-rom, dvd, archivos de 3.5 mm.,
  • Ediciones electrónicas: de libros, publicaciones periódicas, que pueden estar en línea o almacenarse a nivel local,
  • Folletos.

Estos materiales pueden tener el formato tradicional, que es el impreso en papel, o bien, en otros soportes como son en diapositivas, el auditivo, audiovisual, tridimensional, electrónico y multimedia.

Los materiales mencionados constituyen la colección que se requiere en cada institución para apoyar los programas de estudio y forman las diferentes secciones de una biblioteca:

Acervo general: textos escolares, obras literarias, legislación

Acervo de consulta: diccionarios, enciclopedias

Hemeroteca: diarios y publicaciones periódicas

Acervo multimedia: audiocasetes, videocasetes

Acervo digital: cd-rom, dvd, discos de 3.5

Archivo vertical: folletos, artículos, hojas sueltas

Mapoteca: mapas

Parte del éxito de la biblioteca universitaria reside en la adecuada composición del acervo, que ha de responder a las necesidades de información de la comunidad educativa, cubriendo aspectos dedicados al fomento de la lectura; que ha de ser útil en la realización de trabajos escolares, en el fomento a la investigación y la autoenseñanza, así como proporcionar fuentes que contribuyan al esparcimiento y la recreación.

Para crear una colección equilibrada, debe existir un proceso sistemático en la selección de los recursos, con criterios consensuados y evaluables. Cada institución educativa debe contar con un plan a corto y mediano plazo para el financiamiento, adquisición, selección, mantenimiento y evaluación de los recursos didácticos, que se denomina "programa de adquisiciones bibliográficas".

La política de adquisiciones está relacionada con el plan general de trabajo de la biblioteca, que a su vez debe responder a las prioridades establecidas en los planes y programas de estudio que se desarrollen en la institución.

El desarrollo de la colección bibliográfica de una biblioteca escolar y universitaria, debe contemplar la adquisición de una amplia gama de materiales, tomando en cuenta la diversidad de soportes físicos que van surgiendo con las nuevas tecnologías de la información.

Los elementos básicos de una política de adquisición para una biblioteca escolar son:

  • El análisis de los fondos existentes,

  • La evaluación de las necesidades de la biblioteca,

  • Los criterios para la selección de documentos y para la revisión periódica de los fondos.

El proceso de selección de nuevos fondos será más sencillo y efectivo si se cuenta con un análisis del acervo existente y su utilización.

Antes de tomar la decisión respecto a la eliminación de fondos o a la adquisición de nuevos materiales, debe hacerse una evaluación de necesidades de acuerdo a los planes y programas de estudio impartidos, ya que las bibliotecas escolares y universitarias han de apoyar el aspecto bibliográfico requeridos para su cumplimiento.

La evaluación consiste en verificar que el acervo sea pertinente, suficiente y adecuado, así como que los materiales se encuentren en buen estado físico para su correcta utilización. A fin de facilitar a los bibliotecarios el proceso de evaluación y formación de la colección básica, para que sea acorde a los lineamientos que señala la UNAM, se elaboró un Programa de adquisiciones bibliográficas, que puede utilizar la ISI.

A fin de apoyar la tarea de desarrollo de la colección, proporcionamos una breve compilación de diversos instrumentos:

 

Con la misma idea de que la biblioteca universitaria es un recinto agradable y dinámico, al seleccionar el mobiliario debe tomarse en cuenta esta premisa y acondicionar los espacios con muebles vistosos, cómodos y seguros, que hagan de la biblioteca un lugar acogedor, y que la distribución de los elementos decorativos, de la iluminación, ventilación, señalización y mobiliario, lo hagan confortable.

Sin importar si la institución construye un local especial para la biblioteca, o si adapta otro ya existente, debe considerarse que la biblioteca ha de ocupar un espacio destinado únicamente para ella, que se respete como tal y que cumpla con ciertas características arquitectónicas a fin de facilitar el trabajo intelectual de la comunidad.

Citando el documento Normas para bibliotecas universitarias, se refleja la importancia de las condiciones ambientales en la biblioteca:

"La biblioteca universitaria será atractiva, acogedora y estará cuidadosamente diseñada para promover la eficacia tanto operativa de utilización. Los factores específicos más importantes incluirán las características ambientales generales que influyen en los usuarios, el personal y las colecciones (iluminación, ventilación, temperatura y control de humedad, transporte horizontal y vertical, seguridad, etcétera), la disposición de las estanterías, el número y variedad de lugares para la lectura, la relación entre los lugares de servicio, la fluidez efectiva de los materiales, el espacio adecuado para el personal y las operaciones" (1).

Algunos factores a tomar en cuenta al planear, construir o remodelar una biblioteca, son:

  • Ubicarla en planta baja. Por razones de seguridad y comodidad y para facilitar el acceso de la comunidad.
  • Visibilidad. Las puertas y ventanas deben permitir ver desde exterior algunas zonas de la biblioteca para permitir que los profesores observen desde fuera la conducta de los alumnos, pero sobre todo, para motivar que otros estudiantes se animen a asistir a la biblioteca.
  • Recintos atractivos. La biblioteca debe contar con una distribución agradable, en la cual los usuarios se sientan animados para trabajar. Hacer de una biblioteca un lugar atractivo depende primordialmente de bibliotecarios y profesores, pero también depende del tipo de mobiliario, pintura, iluminación y decoración que se dispongan. Una buena manera de hacer atractiva la biblioteca es colocando señalamientos sobrios, carteles y pizarrones de anuncios, pero también debe cuidarse la distribución de la sala de lectura y estantería, la pintura de paredes y mobiliario y el aseo diario.
  • Identificación. La entrada a la biblioteca debe portar un letrero vistoso que indique BIBLIOTECA, o su nombre completo si lo tiene, ej. BIBLIOTECA JUAN GUTEMBERG.
  • Funcionalidad. El término de 'funcionalidad' implica que en la biblioteca los usuarios puedan realizar cómodamente las actividades de consulta de los catálogos, de lectura, y uso de algún otro recurso que provea la biblioteca, así como también el que los bibliotecarios puedan hacer el proceso técnico y préstamo de las obras de manera holgada. A decir de los autores citados: "debe permitir hacer lo mínimo indispensable con cierta holgura de espacio, de manera que estar en la biblioteca no resulte pesado y desagradable".
  • Flexibilidad. La flexibilidad implica contemplar diversos factores al momento de construir, remodelar o ampliar las bibliotecas, para el acomodo del mobiliario que se utilizará. Entre los factores a tomar en cuenta están:
    • Evitar las paredes interiores; se recomiendan las columnas para tener un espacio abierto. Pueden construirse falsos muros (mampostería con cristal) para dividir las áreas que sean necesarias, como los cubículos de estudio, áreas de procesos técnicos y espacio para resguardo de material digital.
    • Utilizar las estanterías como referente divisorio entre las áreas.
    • Procurar que el equipo de seguridad y ventilación interfieran lo menos posible con la distribución de la planta (extintores, salidas de emergencia, controles antirrobo de libros, y ventiladores).
    • Planificar las instalaciones eléctricas y sanitarias antes de ocupar el área, de manera que se prevean los contactos necesarios para la iluminación, instalación de equipos de cómputo, ventilación y otros, antes de equipar el recinto.
    • Colocar los materiales bibliográficos en la estantería a un máximo del ocupación del 75%, para permitir la integración de nuevas obras sin tener que hacer constantes recorridos de acervo.

La normatividad que ha establecido la DGIRE, para la planta física de las bibliotecas del Sistema Incorporado, puede consultarse en el inciso 5, del Anexo 1 al Manual de disposiciones y procedimientos para el Sistema Incorporado a la UNAM, así como en el inciso 2.13.5 del Instructivo de Incorporación.

También, por cortesía de la revista Información, se incluye una lectura que puede ser de utilidad: "Criterios y procedimientos para la remodelación, ampliación o adaptación de edificios para bibliotecas universitarias", de Cecilia Vélez Salas (2).

Otros aspectos de la infraestructura a considerar son:


(2) Reglamento general del Sistema Bibliotecario de la UNAM.

Al planear y organizar bibliotecas, es recomendable tener en consideración los estándares nacionales e internacionales diseñados exprofeso para la adecuación de los espacios y la organización de los servicios y las colecciones.

Para el incremento de las colecciones de una biblioteca, se requiere llevar a cabo diversas estrategias que pueden iniciarse apegándose al plan o planes de estudio y, en el caso del Sistema Incorporado, incluyen también tomar en cuenta la normatividad señalada en el Manual de disposiciones y procedimientos para el Sistema Incorporado de la UNAM y en el Instructivo de incorporación.

Para revisar a detalle una selección de normas existente consulte:

Respecto a la capacidad instalada o espacios para los usuarios consulte:

Capacidad instalada

El área de servicios al público representa la imagen de la biblioteca. Dentro de las principales funciones de toda biblioteca están los servicios a la comunidad, que en el nivel de bachillerato pueden ser generales y a partir de licenciatura se requerirán más especializados.

El uso y difusión de la biblioteca serán más efectivos mientras mejores sean los servicios bibliográficos que ofrezca la biblioteca a su comunidad, y deben ser brindados por personal capacitado; también se requerirá contar con una colección adecuada, con instalaciones funcionales, con acceso a un catálogo bibliográfico completo y estructurando actividades de difusión atractivas.

A continuación se describen los principales servicios bibliográficos que prestan las bibliotecas (pulse en cada tema para ver el contenido):

Dependiendo del tipo de usuarios, pueden ofrecerse también servicios especializados de:

 

Los materiales bibliográficos en cualquier tipo de soporte, adquiridos por compra, canje o donación, deben ser sometidos a dos tipos de tratamiento denominado PROCESOS TÉCNICOS, y que se dividen en el proceso técnico mayor y el proceso técnico menor. El objetivo de estos procesos es identificar, seleccionar y distribuir los materiales según las necesidades de los usuarios, incorporándolos a las estanterías físicas y virtuales de manera eficiente y ordenada.

El proceso técnico mayor es un proceso intelectual que implica tomar decisiones permanentemente sobre el contenido temático de los materiales a procesar. Se integra por tres actividades que son:

El proceso técnico menor, o preparación física de los materiales, se compone de las siguientes actividades:

El proceso técnico mayor debe ser realizado por bibliotecarios con nivel de licenciatura, ya que es un proceso intelectual que implica tomar decisiones permanentemente sobre el contenido temático de los materiales a procesar, por lo que implica una amplia cultura. Por el contrario, los procesos menores pueden ser ejecutados por personal sin preparación académica de nivel superior, ya que son actividades rutinarias y que lo único que requieren es orden y limpieza.

Para consultar un esquema simplificado del flujo que siguen los materiales para su puesta en servicio, oprima aqui >> esquema

 

El éxito de los servicios y uso de las colecciones de la biblioteca se debe a la asistencia y asiduidad de los usuarios, y ambas se complementan con actividades paralelas atractivas y adecuadas que promuevan el uso de la biblioteca en la comunidad universitaria.

El objetivo de las actividades de difusión y extensión de la biblioteca es incitar a los alumnos a que, a partir de lo que vean expuesto o que escuchen, se acerquen a la biblioteca y hagan uso de lo que se les ofrece.

Difusión

Para establecer un programa de difusión de la biblioteca se debe tener conocimiento de la comunidad educativa existente, de sus intereses y necesidades informativas, así como del contenido de las colecciones para utilizarlas en las actividades a realizar.

Entre las actividades que se pueden implementar para difundir la biblioteca están las exposiciones, el periódico mural, y, los pizarrones y tableros.

En todos estos recursos debe tomarse en cuenta que son una manera directa y atractiva de promover la biblioteca entre la población escolar, incitando a los alumnos a que a partir de lo que vean expuesto, se acerquen a la biblioteca y hagan uso de lo que se les ofrece, y en ellas, además del bibliotecario, pueden participar activamente los alumnos y profesores.

a) Exposiciones y periódico mural

Entre los puntos que se recomiendan a tomar en cuenta al organizar una exposición, están los siguientes:

  • seleccionar un tema relevante y de interés para los alumnos.

  • el material que se exponga debe acompañarse de notas breves, comentarios, frases u otros textos alusivos que despierten el interés de los alumnos.

  • centrarse en un tema, evento, conmemoración o personaje; las actividades y hobbies que se realizan en el tiempo libre suelen ser de gran atracción para acercar a los alumnos (deportes, diversiones, actividades culturales).

  • señalar que ese tema puede consultarse en la biblioteca.

  • delimitar la exposición y tratar un asunto a la vez.

  • exhibir una cantidad materiales de acuerdo al espacio disponible para tener buena presentación.

  • la exposición no debe interferir con el horario de la biblioteca, ni con su espacio, mobiliario y equipo utilizados para la consulta.

  • colocar suficientes letreros que avisen de la exposición y que señalen de qué se trata.

  • establecer la duración de la exposición y retirarla a tiempo.

b) Tableros / pizarrones

Cuando no se dispone de suficiente espacio o recursos para organizar una exposición, un tablero o pizarrón también constituyen un buen aliado del bibliotecario para atraer a los usuarios, además de que comúnmente ya existen en la institución. También puede invitarse a los profesores y alumnos a que colaboren en la elaboración y mantenimiento de la información. Pueden utilizarse espacios de todos los tableros disponibles en la escuela, para tener mayor alcance.

No debe olvidarse que cuando se utiliza un pizarrón o tablero el objetivo final es acercar a los usuarios a la biblioteca, por lo que siempre se debe direccionar al usuario a la biblioteca.

c) Temas idóneos para presentar en exposiciones, tableros y pizarrones

  • Enigmas a resolver;

  • Biografías, efemérides y natalicios del mes;

  • Celebraciones y épocas especiales;

  • Eventos deportivos:

  • Libro del mes y materiales de nueva adquisición;

  • Materiales relacionados con las tareas;

  • Temas de actualidad;

  • Eventos culturales de la localidad;

  • Organizar la visita de un autor a la institución y colocar información alusiva a él.

Extensión

Un servicio de extensión, que puede prestarse a la comunidad educativa, es la creación de una sección sobre la biblioteca, a incluir en el sitio web de la institución, donde puede colocarse el reglamento, el horario, e incluso el catálogo en línea de la biblioteca.

También pueden organizarse visitas guiadas pero a otras bibliotecas o centros de información especializados, cuyos recursos sean útiles para apoyar el proceso enseñanza-aprendizaje de la comunidad.

Para otro tipo de actividades pueden consultarse las secciones de:

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